• Coordinar las diferentes áreas de la compañía y facilitar la comunicación entre
departamentos.
• Hacer seguimiento de proyectos, prioridades, plazos e incidencias.
• Alinear a los responsables de área con los objetivos de la empresa.
• Supervisar aspectos vinculados a costes, compras, presupuestos y control
operativo.
• Detectar bloqueos y hacer seguimiento de acciones hasta su resolución.
• Definir y seguir KPIs e indicadores de negocio y operaciones.
• Elaborar reporting para Dirección y apoyar la toma de decisiones.
• Participar en la mejora de procesos y en el desarrollo del negocio.