Mantenimiento preventivo: Inspección regular de los sistemas eléctricos de trenes (tracción eléctrica, iluminación, pantógrafos, etc.), verificación de cableados, conexiones, motores eléctricos, baterías y otros componentes, asegurando que todo funcione correctamente.
Reparación de averías: Diagnóstico y reparación de fallos eléctricos, tanto en trenes como en infraestructura ferroviaria (subestaciones eléctricas, señales, sistemas de seguridad y telecomunicaciones).
Mantenimiento de motores eléctricos: Revisión y mantenimiento de motores de tracción, transformadores y sistemas de control asociados a la operación del tren.
Sistemas de control y seguridad: Verificación y mantenimiento de los sistemas de señalización eléctrica y control de tráfico ferroviario, como los sistemas de bloqueo automático, semáforos y pasos a nivel.
Sistemas de climatización y confort: Reparación y mantenimiento de los sistemas eléctricos de aire acondicionado, calefacción, ventilación y otros elementos que afectan el confort de los pasajeros.
Mantenimiento de subestaciones: En las líneas de tren electrificadas, los técnicos también pueden ser responsables de la revisión de subestaciones eléctricas que suministran energía a la línea.
Instalación y actualización de sistemas eléctricos: Participar en la instalación o modernización de sistemas eléctricos, como actualizaciones de software y hardware, para mejorar la eficiencia energética o implementar nuevas tecnologías.